Paola Suárez Ávila

Un encuentro multicultural con los muertos: festejo de Día Muertos en el Mission District de San Francisco, California

Somos mortales todos habremos de irnos,
todos habremos de morir en la tierra…
Como una pintura, todos iremos borrando.
Como una flor, nos iremos secando
aquí sobre la tierra…
Meditadlo, señores águilas y tigres,
aunque fuerais de jade, aunque fuerais de oro,
también allá iréis al lugar de los descansos.
Tendremos que despertar,
nadie habrá de quedar.

Netzahualcóyotl

Introducción

Como antecedente práctico de esta ponencia, la primera relación que tuve con el festejo de Día de Muertos en el Mission District de San Francisco en California, Estados Unidos fue en una breve estancia que hice a la ciudad de San Francisco donde fui invitada a los festejos de Día de muertos el 2 de noviembre de 2007 en el Mission District, donde pude observar la riqueza de la tradición mexicana en un barrio mexicano ubicado en territorio estadounidense donde convergen diversas culturas que dan un nuevo significado y simbolismo a esta tradición y culto a los muertos que se manifiesta en un gran perfomance donde tienen cabida un sinfín de actividades, ritos y símbolos con relación al culto a los muertos.

En este barrio, el Mission District, se ubica la colonia de mexicanos más grande de la Bahía de San Francisco; tiene su origen en el siglo XVIII con la conformación y expansión del Virreinato de la Nueva España y la llegada de las misiones a nuevas regiones del territorio de la Alta California; en 1847 estos territorios dejaron de pertenecer a la recién nacida nación mexicana para formar parte del territorio estadounidense y del estado de California; fue en la época del Fiebre del Oro cuando alcanzó un gran desarrollo económico y social y con el paso del tiempo se ha convertido en una región próspera para el comercio, los negocios y los servicios.

Actualmente, el Mission District de San Francisco es un espacio donde conviven diversas culturas; pero sigue siendo la mexicana la que predomina en el espacio y da forma a la estructura del barrio con negocios, centros de espectáculos y ocio, escuelas y casas de cultura que tienen que ver más con la cotidianeidad de la vida mexicana que con la estadounidense; así cuando se camina por este barrio es posible ver una tortería, una taquería, una panadería, varios murales que resignifican la cultura mexicana, el idioma español es predominante y la mayoría de sus habitantes tienen rasgos étnicos mexicanos y latinos, aun cuando también hay una población importante de estadounidenses y europeos.

La celebración del Día de Muertos en el Mission District me cautivo en el momento en que la vi, me hizo pensar cómo se organizan los miembros de esta comunidad, que aun cuando la mayoría son mexicanos incluye también miembros de otras comunidades como la estadounidense, para realizar un festejo que contiene un sin fin de símbolos y rituales que están íntimamente relacionados con la cultura mexicana,

Las siguientes reflexiones tienen el interés de analizar de qué manera y cómo se conforma la fiesta de Día de Muertos en el Mission District de San Francisco, California; quiénes son los que participan y de qué manera cada uno de ellos intenta construir un sentido sobre la muerte y la relación con los muertes con base en la tradición mexicana aun cuando estos participantes no procedan de la misma; y finalmente, comprender cómo se expresa esta multitudinaria fiesta como un performance.

1. La fiesta de muertos: historia y tradición de la cultura mexicana

Hay diversas versiones sobre el origen de la tradición de la fiesta de muertos en la cultura mexicana; una de ellas se vincula con una fiesta del calendario agrícola prehispánico que se realizaba cuando iba a dar inicio la cosecha de maíz y se piensa que es el primer banquete que se daba después de la temporada de escasez y está se compartía con los muertos para que la tierra volviera a dar sus frutos y los dioses repartieran sus virtudes en el mundo.

En algunas fuentes escritas de la cultura náhuatl como los poemas de Netzahualcóyotl, se puede comprender la manera en que esta cultura entendía la mortalidad y la relación con los muertos; entendido como un pensamiento que no creía en la muerte como la salvación eterna sino como el bien colectivo y la continuación de la creación para seguir con la vida.

La forma en que ordenaban los aztecas el mundo tenía una amplia relación con sus dioses, sus ritos pretendían contribuir a fortalecer el poder del Dios del Sol (Tonatiuh) en el combate divino contra los símbolos de la noche y de la oscuridad y brindaban ofrendas abundantes y sacrificios humanos a los dioses para que ellos los retribuyeran con la luz del día y la lluvia para que creciera y se regenerará la vida.

El culto a la muerte constituye uno de los elementos de la religión de los aztecas y de las culturas dominadas y/o relacionadas con lo social, cultural y comercialmente como la purepécha (ubicada en el actual estado de Michoacán), la mixteca, la zapoteca y la maya. Ellos tenían la creencia de que la muerte y la vida son una unidad y un continuo fluir de la vida, porque después de que la vida da sus frutos está tiene que convertirse en una ofrenda para el mundo a través de la muerte y así se regenera la vida una vez más.

Por ello, existe la creencia de que los muertos desaparecen para después volver al mundo de la oscuridad y convertirse una vez más en parte de la tierra, el aire y el agua del universo; es decir, se vuelve al estado primario donde hay una renovación de la vida por medio de la descomposición de los elementos de la vida, de la corporeidad humana.

Además, los rituales posteriores a la muerte de un hombre en estas culturas prehispánicas suponían que había que ayudar a los muertos en su camino a la oscuridad; por lo cual, a los muertos se les enterraba envueltos en un petate -pequeño tapete tejido de hojas de palma- y se les ponía agua y comida del para que siguiera su viaje por el Chignahuapan (del náhuatl: “sobre los nueve ríos”), camino de la vida hacia la muerte donde todos los muertos descendían para encontrar de nuevo su espacio en el universo donde atravesarían por lugares fríos y calurosos.

En la actualidad, esta celebración del culto a los muertos se expresa en gran parte del territorio mexicano siendo una combinación de los ritos y creencias de las culturas prehispánicas y el catolicismo impuesto en la época de la Colonia en México. Así en Tláhuac, Xochimilco y Mixquic, lugares cercanos a la ciudad de México hay una expresión auténtica de la festividad, así como en la isla de Janitzio y en zonas aledañas de la región purepécha en Michoacán y en algunos poblados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla donde convergen las tradiciones prehispánicas con las creencias del catolicismo para hacer una fiesta que ayuda a que los muertos regresen con sus familiares y amigos en la vida para compartir una comida, una noche, una fiesta familiar y de amigos.

En estos lugares aparecen los días 31 de octubre y 1° y 2 de noviembre relacionados con las celebraciones del calendario cristiano de cada año grandes altares dedicados a los muertos donde se colocan sus imágenes, se encienden velas de cera, se queman inciensos, se colocan calaveras de azúcar y chocolate y se colocan imágenes católicas, principalmente la virgen de Guadalupe y crucifijos. Además, se destina a los muertos sus alimentos favoritos, platillos de la región, panes de dulce con azúcar roja que simula la sangre, bebidas embriagantes, vasos de agua, frutas, dulces de calabaza y cigarros.

2. El Día de Muertos en el Mission District de San Francisco, California

El Día de Muertos/ Day of the Dead en el Mission District de San Francisco, California es un evento de la comunidad que se ha celebrado desde hace 31 años como parte de las celebraciones y festejos del 1° y 2 de noviembre, día de los santos difuntos según la tradición cristiana.

En la primera visita que realicé a San Francisco fui invitada a esta celebración que para mí resultó sumamente interesante porque en principio pensé que iba a ser una celebración mínima y un poco relegada de los festejos de Halloween que celebra la cultura estadounidense el 31 de octubre.

Para mí sorpresa, el evento era de gran magnitud: primero se hizo una procesión por algunas calles del Mission District iniciando en la esquina de las calles 24th y Bryant y finalizando en el Garfield Park donde había una gran ofrenda y muchísimos altares al estilo mexicano dedicado a distintas personas, familias y celebridades; también en las calles fue posible ver ofrendas de seres queridos y celebridades como Jim Morrison, John Lennon, Janis Joplin, entre otros.

Yo estaba realmente sorprendida de que en este evento participaran mexicanos y estadounidenses; fue bastante sorprendente ver que en la procesión apareció una gran diversidad de representaciones y simbología de la muerte.

Los mexicanos eran mayoría en la procesión que consistía en caminar con velas y claveles blancos y otros flores y donde se podían observar otros elementos sobre la muerte que referían a las catrinas, imágenes religiosas, flores, incienso y copal; la música también era diversa había tambores, música prehispánica y estadounidenses que salieron ese día vestidos de muertos para tocar en traje de gala el violín, el banjo, entre otros instrumentos.

Los disfraces preponderaron en los estadounidenses que vistieron con trajes negros con un estampado del esqueleto humano y una máscara, también había conejitas perdidas al estilo Playboy del Halloween con mini faldas, gente con sus bicicletas decoradas, un hombre con una gran manta de la virgen de Guadalupe y una pancarta de Reporteros Sin Fronteras que exigían el esclarecimiento del crimen de Brad Will, reportero estadounidense asesinado recientemente en Oaxaca tras los enfrentamientos de la APPO con el gobierno federal en esa ciudad.

También en la salida del BART (sistema de transporte suburbano de San Francisco) de Mission había una gran ofrenda a los asesinados en esos enfrentamientos y un grupo de mexicanos explicando la situación en Oaxaca a todos los oyentes quienes eran mayoría estadounidenses y quienes se mostraron interesados. La ofrenda consistió en un gran tapete de flores y arena pintada que coloreaba el piso y estaba acompañado por muchas velas y floreros.

El evento tiene una gran riqueza de elementos, simbología y rituales, cada año se organizan diversas actividades culturales que acompañan las ofrendas y la procesión de Día de los muertos según la tradición mexicana. Esta celebración tiene un carácter distinto a otras celebraciones que se llevan a cabo en México el Día de los muertos y por eso llamó mi atención; aun cuando la matriz de la celebración es una tradición mexicana se han logrado incorporar a este performance nuevos elementos que tienen que ver con el pensamiento y la creencia de otras culturas que no son las mexicanas pero que logran dialogar en este efímero y corto espacio que se representa en la celebración de Día de Muertos en el Mission District.

A continuación adjunto algunas imágenes con el fin de que se expresen visualmente algunas de las manifestaciones y representaciones que se llevaron a cabo en la procesión y ofrenda de Día de Muertos en el Mission District de San Francisco el 2 de noviembre de 2007.

Muertos01.jpg
Muertos02.jpg
Muertos03.jpg
Muertos04.jpg

El performance desde la perspectiva de Richard Bauman es entendido como un fenómeno de comunicación colectiva que procrea dos fases artísticas: la acción y el evento. La acción vista desde el punto de vista de lo folclórico que ayuda a congregar distintos elementos culturales en un momento preciso que se convierte a su vez en un evento; en una situación de perfomance que envuelve al ejecutante, la forma de arte que expresa y la audiencia en presente que aglutina el desenvolvimiento de lo efímero y constante.

Desde está perspectiva es interesante analizar el evento de Día de Muertos que se lleva a cabo el 2 de noviembre de cada año en el Mission District de San Francisco. Es interesante analizarlo desde la perspectiva del perfomance porque este logra diferenciarlo de otros fenómenos comunicativos que también se expresan en eventos, pero que no contienen elementos artísticos y folklóricos.

El intercambio comunicativo en este evento es intenso y permite que los ejecutantes y la audiencia o público se mixtifiquen en un mismo instante; es decir, cada uno de los que están presentes pueden participar de diversas maneras para la recreación de una tradición mexicana pero que se expresa en el momento de manera distinta a la que sucede en otras latitudes de México.

El Día de Muertos/ Day of the Dead en el Mission District, al mismo tiempo que se expresa en dos lenguas, también se expresa desde dos corrientes y tradiciones culturales (la estadounidense y la mexicana) y logran consolidar una forma auténtica de expresión local, folklórica y abigarrada de elementos que tienen que ver con el culto a la muerte y a los muertos.

Desde la tradición cultural de los estadounidenses es preciso indicar que hay un apego y un interés abstracto por el concepto de la muerte; es decir, aun cuando en el ambiente del ritual y la fiesta permea la idea mexicana de que los muertos regresan ese día para acompañar a sus familias, amigos y seres queridos y la celebración tiene ese afán; los estadounidenses participan en esta creencia pero tienen un interés centrado en La Muerte y por ello, al vestir y disfrazarse de elementos de la Muerte tienen un interés central en manifestar el espacio oscuro y tenebroso que les hace referencia este concepto.

Sin embargo, esto no es todo en la celebración y no son las únicas ideas y creencias que existen; también hay un interés de la población estadounidense por participar en la fiesta y comprender esta creencia de los mexicanos que les resulta sumamente atrayente y en la cual, son también invitados por la comunidad de Mission District para participar.

Cabe destacar que San Francisco es una de las ciudades más liberales de Estados Unidos que se expresa en la apertura que tienen los habitantes de esta ciudad para comunicarse entre diversas culturas y comunidades; así las comunidades latinas, estadounidenses, asiáticas y afroamericanas logran espacios de convivencia y de recreación como este evento de Día de Muertos que no se hace exclusivo de la comunidad mexicana sino que colaboran, contribuyen y dialogan con varias culturas para expresar lo que la muerte y los muertos son en el presente.

La fiesta anima a cualquiera a pensar sobre la muerte y quiénes son los muertos; así aparecen representaciones de calaveras, catrinas, La muerte, Damas de Negro, imágenes de la Virgen de Guadalupe y un sin fin de representaciones simbólicas y religiosas que expresan una procesión que tiene que ver con la espiritualidad, la idiosincrasia y la diversidad en el pensamiento de una ciudad como la de San Francisco.

El perfomance permite que el espacio no sea límite, sino que sea ilimitado en la expresión artística; por ello, las acciones en este evento que incluyen la procesión y las ofrendas poco se limitan a tener un carácter unívoco que exprese la ritualidad; más bien pretenden exponer lo que hay, en ese preciso momento, lo que se piensa, lo que se cree, lo que pensamos sobre que es la muerte y la reunión con los muertos.

De esta manera, la tradición mexicana deja de ser distante para muchos porque los otros, los ajenos a la cultura mexicana se vuelven parte de esta celebración y a la vez promueven una nueva perspectiva, una nueva simbología de lo que es el Día de Muertos /Day of the Death,

Por último, quisiera hacer tres breves consideraciones que ayuden a la conclusión del presente trabajo. La primera se relaciona con el carácter de la acción artística del perfomance, que en este caso se puede relacionar, no sólo con un espacio artístico sino con un espacio creador que permite repensar a otras culturas una idea matriz delineada por la cultura mexicana: el culto a los muertos. En este evento es posible pensar en que todos los participantes se congregan para manifestar y festejar su encuentro con los muertos, aun cuando las ideas y creencias sean diversas hay un eje que permite delinear la manifestación; por lo cual, esto se convierte en un fenómeno comunicativo que expresa a través de manifestaciones, rituales, tradiciones culturales y nuevos elementos el interés de los presentes por representar su relación y encuentro con los muertos y la Muerte.

La segunda se instala en el análisis del fenómeno comunicativo del evento del Día de Muertos/Day of the Death, este representa la diversidad de pensamiento y creencia que converge en un espacio específico: el Mission District. La celebración del perfomance en este espacio permite que los habitantes de este barrio y los invitados de otras comunidades de la ciudad de San Francisco y otras puedan participar en el evento y formar parte de la construcción de la idea y representación del encuentro y bienvenida con los Muertos.

Por último, la importancia que tiene la manifestación de ideas sobre la muerte ha sido una tradición mexicana que no se ha perdido desde la época prehispánica, que logró su permanencia y manifestación en la época de la Colonia logrando una mixtificación de la tradición religiosa de los pueblos prehispánicos con la cultura cristiana, para finalmente llegar a la época contemporánea donde se expresan en un sin fin de lugares del territorio mexicano y que los migrantes mexicanos y californios que habitan el Mission District han logrado manifestar e incluir en el obituario de San Francisco, ciudad estadounidense, una fiesta de tradición mexicana pero que abre sus puertas a cualquier invitado.


Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License